Windows · Playstation 4

Análisis: Abzû

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En la vida hay emociones que son irrepetibles, y la primera vez que juegas a Journey es una de ellas. El estilo visual, el control del personaje y la interacción con el mundo que te rodea en el juego de thatgamecompany te hacen entrar en una especie de trance que no acaba hasta que lo terminas, dejas el mando de la consola y te pones a pensar en lo que has vivido.

Es evidente que Giant Squid, los creadores de Abzû, son unos enamorados del juego de Jenova Chen y que sus intenciones al intentar reproducirlo son buenas, pero el fracaso al intentar hacerlo sin entender las razones que lo hacían tan especial es absolutamente estrepitoso.

Porque lo más importante en Journey no era su hermosísima dirección de arte, ni su emocionante banda sonora, sino la forma en la que todos los elementos del juego trabajaban para transmitir al jugador la idea del viaje como experiencia casi trascendente. En el caso de Abzû tenemos casi todos los elementos superficiales para compararlo con la obra maestra de thatgamecompany, pero, si miramos más allá, nos damos cuenta de que es un juego completamente vacío, poco más que un Journey para aficionados al submarinismo.

Generalmente Abzû no quiere transmitir absolutamente nada y, cuando lo intenta, no lo consigue. Sus controles toscos e imprecisos fracasan a la hora de expresar la libertad de nadar en las profundidades marinas, sus mecánicas simplonas recorren la fina línea que separa el minimalismo y lo insustancial, su diseño de niveles lineal y restringido impide cualquier sensación de aventura o exploración, sus intentos por buscar trascendencia en una historia que carece de ella pueden llegar a resultar risibles, e incluso los momentos buenos como el final del juego se ven lastrados por una falta de sentimiento y unas ganas de imitar a sus referentes totalmente innecesarias.

Y es una pena, porque la obra de Matt Nava, antiguo director de arte en thatgamecompany, es uno de los videojuegos más hermosos que jamás se han creado. Su dirección de arte es espectacular, su paleta de colores es variada y sorprendente y su banda sonora es tan apasionante como podíamos esperar de un genio como Austin Wintory, compositor de la banda sonora de… lo habéis adivinado: Journey.

Abzû es tan increíblemente hermoso que si miras las imágenes que acompañan el análisis o ves el trailer del juego que hay debajo de este texto, probablemente prefieras olvidar todo lo que acabas de leer para poder jugarlo sin remordimientos. El problema es que, por desgracia, ver ese trailer o cualquier let’s play es una experiencia mucho más satisfactoria que jugarlo.

Jugado en: Playstation 4
Desarrollado por: Giant Squid
Nota: 5

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