Windows · Playstation 4

Análisis: Everybody's gone to the Rapture

- by

Etiquetar una obra siempre será controvertido. Si bien es cierto que nuestro mundo artístico requiere de un orden, de un sistema en el que clasificar todo aquello que autores y estudios dan a luz, en ocasiones esto puede traer problemas. ¿Hasta dónde una obra interactiva puede ser considerada videojuego? No es algo que vayamos a desentrañar en esta casa pero, sin duda, Everybody’s Gone to the Rapture hará que muchos se lo sigan preguntando.

La obra que hoy nos ocupa reabre, si es que alguna vez se había cerrado, el tema de los “walking simulator”; aquellas propuestas de carácter más contemplativo que retador en las que el usuario básicamente recorre el escenario. Suelen ser obras con algo que decir, con una historia que equilibra una balanza en la que pesan unas mecánicas prácticamente inexistentes. Si vienes buscando un videojuego convencional aquí no lo encontrarás; si estás abierto a propuestas más heterogéneas, Everybody’s Gone to the Rapture podría interesarte, aunque no destaca entre los de su especie.

Yendo al tema, en la idílica localidad rural de Yaughton ha desaparecido todo el mundo. Poco o nada se sabe de lo ocurrido, pero un extraño haz de luz que recorre sus calles parece tener la respuesta. Como “jugadores”, nuestro propósito es ir siguiéndola para desentrañar el misterio acontecido en esta pequeña comunidad británica. La mencionada luz nos dirige a zonas en las que se desbloquean secuencias, recuerdos interpretados por siluetas de luz que nos cuentan momentos concretos de lo ocurrido para que vayamos construyendo la historia.

La propuesta de The Chinese Room sería interesante de no ser porque su trama se deshincha a medida que avanza, culminando con un final que tampoco justifica sus cuatro horas de recorrido. Da la sensación de que lo que nos cuentan se podría haber dicho con la mitad de tiempo. Además, Yaughton es una bonita postal en la que apenas podemos interactuar; activar teléfonos y radios para escuchar pequeñas piezas de audio e interactuar con la luz moviéndola hacia el punto exacto para activar una nueva secuencia es todo lo que haremos.

Acabaría antes mi análisis de Everybody’s Gone to the Rapture enumerando sus virtudes. El juego es muy bonito y brilla en el apartado gráfico, la ambientación está cuidada haciendo que Yaughton se sienta real y la banda sonora demuestra que hay mucho trabajo tras ella. Es una lástima que el juego falle en todo lo demás, ofreciendo una limitadísima interacción que no está justificada, una narración redundante y un final flojo. The Chinese Room ha jugado mejores partidos, así lo ha demostrado con Dear Esther o con el sucesor de Amnesia. Pero con la presente obra ha dejado de estar luchando por el liderato.

Jugado en: Playstation 4
Desarrollado por: The Chinese Room
Nota: 5

5