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Análisis: Guns, Gore & Cannoli

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Siempre me han gustado los híbridos extraños y hasta un punto bizarros. Engendros que sólo la cultura pulp es capaz de generar y dirigidos a saciar a aquellos que se han criado engullendo todo tipo de producto cultural supeditando el placer estético por el lúdico. Guns, Gore & Cannolli nace como un hijo bastardo de muchos padres, pero si tenemos en cuenta que entre esos padres se encuentran Metal Slug, Contra, El Padrino o La noche de los muertos vivientes, pues que quieren, un servidor está dispuesto a arropar a ese bastardo como si del hijo pródigo se tratara.

guns-gore-cannoli-inside-2Y es que como buen producto pulp, Guns, Gore & Cannolli en ningún momento intenta ocultar sus influencias, es más, alardea de ellas como principal seña de identidad. Sus mecánicas de juego se enmarcan en el subgénero del Run&Gun, muy de moda a principios de los noventa y que sagas como Metal Slug convirtieron en referente de toda una generación. De este último no sólo coge sus bases jugables, sino también su estética y gusto por la destrucción masiva. No sólo podremos reventar zombies, también dispondremos de un buen arsenal con el que detonar coches, los inevitables bidones, puentes y todo tipo de mobiliario urbano que ose cruzarse en nuestro camino. Además dispondremos de un bonito arsenal que a diferencia del clásico Metal Slug, se irá acumulando en nuestro inventario, facilitando sobremanera nuestra labor destructiva.

Si bien la mecánica del juego está directamente sacada de los shooters de principios de los noventa, en su intento por hacer un producto más accesible (y por tanto más fácil) para el gran público se han dejado algo de la épica y dificultad que caracterizaba a los títulos clásicos y en los que conseguir pasar de pantalla o derrotar al final boss era una proeza digna de ser mentada en tu C.V. Aquí todo es mucho más sencillo, mucho más friendly. Morimos poco, (excepto en algún momento puntual) y tampoco nos encontramos con los mastodónticos final boss de antaño que daban ese subidón de adrenalina que tan imborrables recuerdos produjo.

Hay jefes finales, y algunos realmente complicados, pero nunca llegan a la locura masoquista de los bosses que pretende homenajear. El estudio indie Crazy Monkeys ha rendido un divertidísimo homenaje creando un sencillo y directo shooter que cuida cada una de sus facetas de producción empezando por la artística: veremos un Chicago de los años 30 recreado con cariño a través de dibujos pintados a mano que evocan los escenarios que hemos visto en múltiples películas de gangsters y en el que no faltan zombies explotando por doquier. Si a esto le sumamos un estilo cartoon con toneladas de gore que salpican literalmente la pantalla, no podemos más que postrarnos ante semejante bizarrada.

No hay duda que han conseguido un producto sólido y que funciona a las mil maravillas, no sólo como el homenaje a clásicos del cine y del videojuego, si no sobretodo como un shooter directo y tremendamente divertido que nos recuerda como la simplicidad de mecánicas unido a unos cuidados valores artísticos y de producción dan como resultado un producto que consigue plenamente su objetivo, devolver el mejor sabor de los shotters Run&Gun a todos aquellos que se criaron reventando enemigos a base de granadas y cañonazos. Un placer que este juego nos recuerda que nunca hay que dejar de practicar.

Jugado en: PC Windows
También en: Mac, próximamente en Xbox One, Playstation 4 y Wii U.
Desarrollado por: Crazy Monkey Studios
Nota: 8

8