Playstation Vita

Análisis: Kick and Fennick

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El One-Shot es un rifle de francotirador creado por la raza de los Locust, una de las armas más poderosas del mundillo de los Gears of Wars y no, no te has equivocado al hacer click en la página, estás leyendo el análisis de Kick and Fennick, pero es que, el protagonista principal de éste juego es un rifle One-Shot manejado por un niño de metro veinte y 30 kilos de peso.

Los que hemos disparado alguna vez un arma -os podéis hacer una idea con las escopetas de balines de las ferias- sabemos que cualquier cacharro pequeño de estos ya tiene bastante fuerza de retroceso al disparar, así que ya nos podemos imaginar el efecto que puede tener en un niño tan pequeño. Por suerte, la desventaja del peso que tiene Kick se convierte en ventaja y gracias a la extremada capacidad de agarrarse al arma cuando dispara, puede salir despedido junto a ésta sin separarse de ella, además de tener -el niño- la propiedad de ser de goma y poder rebotar por paredes y caer desde alturas muy altas sin sufrir ningún daño.

La mecánica de saltar usando el retroceso del arma resulta muy divertida desde un principio. Al disparar, el tiempo se ralentiza y tendremos unos instantes para apuntar con precisión hacia donde saldremos disparados. Para ayudarnos, tendremos una linea de puntos que nos marcará la dirección -al estilo de los primeros niveles de cualquier Angry Birds– y al soltar el disparo el tiempo volverá a su velocidad normal y saldremos disparados. Una vez en el aire tenemos la posibilidad de volver a realizar otro disparo, con lo cual podremos cambiar la dirección a la que queremos ir respecto al primer disparo o alargar su trayectoria, con lo que lograremos tener un sistema muy parecido a los doble salto de otros juegos.

No tendremos ningún problema con las caídas desde mucha altura, pero nuestro robot acompañante –Fennick– perderá energía cada vez que tenga que teletransportarnos en un lugar seguro justo antes de que suframos daño. Esta energía se podrá recuperar recogiendo alguno de los 50 nodos de energía que -opcionalmente- deberemos recoger en cada nivel. Si consumimos toda la energía de Fennick tendremos que empezar de nuevo el nivel, lo cual pasará poco si jugamos con el nivel de dificultad normal.

El juego está dividido en 5 mundos, con 5 niveles el primero y 10 el resto. Al final de cada mundo tendremos una especie de “enfrentamiento” con un jefe un poco más grande, pero hay pocos enemigos en el juego, bastante vacío en este sentido. Los niveles, aunque muy bonitos -sobre todo la ciudad que podemos ver de fondo cuando subimos a los tejados- y detallados, no varian demasiado. Los primeros mundos son bastante fáciles y el juego tarda bastante en hacerse interesante en este sentido.

En definitiva, Kick and Fennick es un juego de plataformas sencillo, casi pensado para los más jóvenes de la casa, con una mecánica de doble salto muy interesante, pero que te deja con la sensación de que podría haber sido un poco más.

Jugado en: Playstation Vita
Desarrollador: Jaywalkers Interactive
Nota: 7

7