Windows · Mac · Linux

Análisis: The Mind's Eclipse

- by

Si de algo es capaz el desarrollo independiente es de revitalizar un género. Lo hizo con el plataformas, denostado hasta que Nintendo quiso volver a reivindicarlo en el triple A con el magistral Odyssey. Ahora, es el turno de las aventuras gráficas y las novelas visuales. De no ser por los indies, hablaríamos de este género en triste pretérito. Pero Thimbleweed Park, Indygo, Hostil y otros muchos se empeñan en insuflar aire a uno de los géneros primigenios de PC. Uno de ellos, el último mesías de las aventuras gráficas, es The Mind’s Eclipse.

PC Gamer define a la obra dirigida por Donald Campbell como una reimaginación de System Shock en forma de visual novel. Y no le falta razón; The Mind’s Eclipse es una oda a la ciencia ficción. Completamente dibujado a mano, este indie bebe de la filosofía cyberpunk que predomina en la bibliografía de autores como Philip K. Dick y William Gibson.

Análisis: The Mind's Eclipse

Encarnamos a Jonathan Campbell, un exitoso científico que despierta en el lejano 2335. Totalmente amnésico, abre los ojos en un hospital decrépito con la única compañía de una sospechosa inteligencia artificial llamada L. Desde luego, no hay mejor base sobre la que cimentar una distopía cyberpunk.

En pos de descubrir qué ha pasado y encontrar a sus seres queridos, Campbell se aventura a escrutinar la estación The CORE. Pero el carácter posapocalíptico de The Mind’s Eclipse va más allá de su premisa y tiene eco en su jugabilidad. Pese a que se trata de una novela visual, género basado en las conversaciones, apenas hay seres con los que interactuar. The Mind’s Eclipse refuerza su narrativa distópica con un mundo vacío y sobrecogedor.

Salvo por L y algún que otro androide escacharrado, Campbell está solo. Por alguna razón, el paso del tiempo ha sido piadoso con el protagonista; el resto ha muerto. El world building de esta obra es sensacional, pues absolutamente todos los elementos contribuyen a definir un presente desolador. Sin embargo, The Mind’s Eclipse es consciente de las limitaciones de su género y no renuncia a las conversaciones. Al fin y al cabo son la forma óptima para vehicular el guion de toda aventura gráfica.

Análisis: The Mind's Eclipse

El detalle está en que toda la narración está fragmentada en audios descargables, de forma similar a casos del año pasado como AER: Memories of Old o, sobre todo, Tacoma. Al tratarse de una experiencia breve, este recurso jamás se antoja artificial. En un mundo destruido, la narración fragmentada es la mejor opción para desvelar los misterios a fuego lento y huir de la linealidad explícita.

Como Tacoma, BioShock o incluso Bloodborne, The Mind’s Eclipse interpela al jugador para decirle “has llegado tarde”. Cada escenario recuerda que esa misma pared gozó de tiempos mejores. Pero es tan solo eso, una reminiscencia, una intuición de la que quedan ecos pero que nunca volverá. Es un mundo apagado, que perdió cualquier atisbo de color hace ya mucho tiempo. Esa idea se refuerza brillantemente gracias al estilo visual, cortesía de Diana Yingst. La ilustradora norteamericana transmite decadencia en cada trazo, prescindiendo del color para plasmar una distopía en blanco y negro.

La filosofía y la ciencia que hoy conocemos nacen, en esencia, de una pregunta común: ¿por qué morimos? El arte también se cuestiona sobre la mortalidad, normalmente para dejar lecciones a las generaciones venideras y evitar los fallos de quienes aparecen en los cuadros, filmes o, en este caso, videojuegos. The Mind’s Eclipse no es una excepción, puesto que Donald Campbell, director del juego, lo describe como una representación de su fascinación por la mortalidad, pero proyectada en un único lugar.

Análisis: The Mind's Eclipse

The CORE es un emplazamiento trágico con el atractivo único de esas pesadillas que, por su belleza, no parecen tales. Con su mujer fallecida, Jonathan Campbell recorrerá cada rincón de la estación en pos de su hija, que todavía podría estar viva. El protagonista se debate entre la desolación absoluta por el fallecimiento de su esposa y la esperanza revitalizadora que le proporciona la idea de volver a abrazar a su hija. Tristeza y alegría, blanco y negro, conviven tanto en el argumento como en la estética de este indie. Asimismo, el hecho de estar trazado a mano refuerza el componente íntimo y personal de su relato.

Con rasgos de novela detectivesca, The Mind’s Eclipse nos habla de una distopía cyberpunk mediante una narrativa inteligente y una serie de preguntas desgarradoras. Una, la que aterra al protagonista, es sobre la inmortalidad. Si los avances siguen este ritmo hipertrofiado, puede que nos pocos lleguen a vivir para siempre. Pero, ¿de verdad es deseable existir en un mundo en el que ver morir a todos nuestros seres queridos? No hay mérito en ser un despojo anacrónico. Todas esas preguntas sustentan la última y definitiva que se hace esta obra: ¿vale siquiera la pena vivir sin aquellos a los que amamos? Eso jamás. Pero jugar a The Mind’s Eclipse desde luego que sí.

Jugado en: PC
Desarrollado por: Mind's Eclipse Interactive
Nota: 7

7