Análisis: Calendula

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Se podría afirmar que tú no juegas a Calendula, es Calendula quien juega contigo. No es una broma, literalmente es así. Se trata de una de las apuestas más originales, arriesgadas y desconcertantes a la que cualquier jugador se puede enfrentar en su dilatada vida de gamer y lo mejor de todo es que tras la desesperación, desconcierto y desquicio que supone enfrentarte a semejante experiencia al final no puedes evitar dibujar una tímida sonrisa en tu cara.

“¿Cómo jugar a un juego que no quiere ser jugado?” es la frase promocional con la que se presenta el juego y que resume un poco su esencia. Nuestro objetivo será conseguir iniciar una nueva partida y cada vez que lo consigamos este nos recordará que, efectivamente, no quiere ser jugado en absoluto, devolviéndonos al menú inicial para que volvamos a intentarlo proponiéndonos un nuevo puzle o acertijo cada vez. Así que el juego trata de cómo intentamos jugar a un juego que básicamente no existe.

Lo más curioso es lo que llega a conseguir sin apenas medios. Con únicamente unas pocas pantallas de menú y algún momento supuestamente ingame logra crear una atmosfera inquietante y febril, un ambiente que parece sacado de la pesadilla que tuvo David Lynch esa noche que tuvo una indigestión de pochas con oreja.

Lo mejor de todo es que funciona. Su estructura cíclica puede llegar a resultar un poco pesada pero sin duda refuerza la sensación que estamos ante una propuesta demente y surrealista, pero ante todo una propuesta que nos brinda una fuerte experiencia de inquietud y desasosiego, en la que constantemente nos sentimos un juguete en manos del diabólico diseñador, el cual tiene como objetivo trolearnos hasta poner al límite nuestra paciencia y cordura. No habrá clemencia ni perdón hasta que comprendamos que, en efecto, Calendula no se parece a ningún otro juego que hayamos jugado antes, y con suerte, a ninguno que vayamos a jugar después.

Nuestra recomendación es clara: si queréis divertiros un sábado por la tarde… id al cine con la novia. Pero si queréis probar una experiencia totalmente original, si queréis saber el auténtico significado de juego bizarro y si os pensáis que ya está todo hecho en esto de los videojuegos, probadlo. Dedicad una hora de vuestra vida a sentir como es el juego quien juega con vosotros. Cuando lo terminéis quizá os parezca una genialidad o una chorrada, un ejercicio de metalingüismo postmoderno o una bizarrada esnob. Pero seguramente lo pensareis mientras se os dibuja una tímida sonrisa en la cara.

Jugado en: PC Windows
También en: Mac OSx
Desarrollado por: Blooming Buds
Nota: 7

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