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Análisis: Fight'N Rage

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Hay golpes que llegan sin avisar, como las sempiternas collejas de madre, cuyo preludio siempre consistía en advertencias malintencionadas. El falaz “pasa, pasa, que no te voy a hacer nada” es como el toque de corneta que anticipa una lid encarnizada. También sin avisar llegan los golpes de Fight’N Rage, aunque en su caso la sorpresa es positiva. Desarrollado por una única persona, el integrante y fundador de Seba Games Studio, este indie uruguayo se postula como el heraldo que al fin logre resucitar el beat’em up clásico. Para Rock, Paper, Shotgun es quizá el mejor brawler jamás creado. No sé si vivo en un sueño de Resines, pero el desconocido Fight’N Rage me ha pillado desprevenido.

Análisis: Fight'n Rage

Desde que empecé a juntar letras sobre píxeles, cada año surgen nuevos mesías del beat ‘em up. Final Fight y Streets of Rage todavía no han encontrado un sucesor digno de sus guarrazos, pese a que muchos, como Mother Russia Bleeds o Castle Crashers, han presentado su candidatura. Ninguno ha conseguido que lance monedas -el periodismo de videojuegos no da para arrojar billetes- hasta que mi cartera se desangre. Le Cartel o The Behemoth primaron el estilo y la estética antes que la sustancia, como dice Dominic Tarason. No sé si vivo en un sueño de Resines, pero el desconocido Fight’N Rage me ha pillado desprevenido.

Los de Fight’N Rage son guantazos con enjundia. Seba Games Studio ha desarrollado un brawler bidimensional clásico, repleto de muertes innecesarias cuyo único propósito es engrosar el contador de puntos. Con un pixel art cuidado y guitarras acaparando la banda sonora, repite los tropos y arquetipos del beat ‘em up, que tan hondo caló entre los jóvenes de los 90. Está la mujer ágil, el zagal balanceado y el mutante fornido; no faltan los abdominales hipertrofiados y las camisetas ceñidas. Todo transcurre en un mundo post-apocalíptico y ruinoso; la patada en pleno salto sigue siendo una deshonra. Vamos, las hostias de toda la vida.

Análisis: Fight'n Rage

Sin duda, una de las claves de Fight’N Rage, lo que justifica su recibimiento en Steam, es su combate. Más allá del nombre, bebe de Final Fight y de Streets of Rage sin temor a incluir elementos propios. Seba no se complica y apuesta por un esquema de movimiento basado en tres botones, amén del movimiento, en el que golpe, salto y especial conforman la santísima trinidad de los coscorrones. Sencillo, jamás simple. La posibilidad de esquivar y contrarrestar cada ataque dotan a Fight’N Rage de una profundidad extraordinaria. Excelso en lo kinestésico, sus golpes pesan y las sutiles sacudidas de la pantalla enfatizan cada impacto.

La otra estrella que brilla en el firmamento de este indie uruguayo es su capacidad de respuesta. Prácticamente todos los movimientos pueden cancelarse y el sistema de combos, uno de los mejores que recuerdo, depende más de la pericia del jugador que del machacabotonismo tenaz. Acoge con mimo y ropa ajustada a quien quiera divertirse suplex mediante, claro, pero solo la práctica constante pule a este diamante en bruto. Uno no se pierde tanto en sus comandos como en su historia ramificada hasta el extremo, con 56 finales al término del callejón. Ser testigo de todos requiere un tiempo que bien puede aprovecharse acumulando puntuación para desbloquear alguno de sus diversos extras. Habrá quien ansíe acceder al modo de entrenamiento para optimizar su técnica, mientras que otros querrán sudar menos en la modalidad fácil. En lo visual, Fight ‘N Rage apuesta por un estilo neo-retro, modernizando los 8 bits y luciéndose conforme aumenta el número de enemigos en pantalla.

Fight’N Rage es un beat‘em up 2D rutilante con regusto añejo. Eso sí, añoro un cooperativo online que justifique echar raíces en la silla cuando no hay más gente frente al ordenador. También retocaría el diseño de los personajes femeninos, excesivamente basados en una concepción masculina caducada. Pero pesa más lo bueno, su fidelidad al núcleo del brawler noventero y su fluidez en el control. Por el momento, Fight’N Rage es exclusivo de PC a un precio de 19,99€, aunque su popularidad in crescendo puede devenir en versiones para consola.

Jugado en: PC Windows
Desarrollador: Seba Games Studio
Nota: 8

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