Windows · Playstation 4

Análisis: Furi

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Los combates contra jefes finales siempre son uno de los mejores momentos que cualquier videojuego te puede ofrecer. De alguna manera sintetizan todas las amenazas y dificultades que has superado para alcanzarlos y cuando se consigue el difícil equilibrio entre el reto y la diversión pueden llegar a ser experiencias inigualables. Sus ataques y tu defensa, la música a todo trapo (porque todo buen jefe final debe ir acompañado de un buen musicote) y el subidón de adrenalina que acompaña a esos momentos en los que su barra de vida se acerca al final se unen para dar forma a momentos inolvidables. Y el triunfo al superar un final boss especialmente difícil es un premio mucho mayor que una secuencia de créditos o que escribir tus iniciales en una recreativa.

El estudio de Montpellier The Game Bakers parece ser muy consciente de ello y con Furi ha creado un hack and slash que utiliza el diseño por sustracción al eliminar todo lo innecesario en un juego de este tipo y dejar únicamente lo imprescindible: los combates contra jefes. Para enfrentarnos a ellos no necesitamos ganar experiencia, ni subir de nivel, solo un botón para usar la espada, otro para usar la pistola, uno para esquivar y otro para hacer parry. Y a pesar de ello, la sensación de progresión es constante, pero no porque el juego nos ofrezca nuevas habilidades, sino porque aprenderemos a usar mejor las que tenemos desde un principio.

Análisis: Furi

Y os aseguro que es necesario aprender muchísimo, porque estos jefes finales, los carceleros que se interponen entre nuestro desconocido protagonista y su libertad, suponen un reto cada vez mayor. Con nuevas cadencias de ataque, movimientos defensivos sorprendentes y alguna que otra trampa marrullera, que nos obligan a concentrarnos al máximo durante los 15-20 minutos que dura cada combate.

Lo sorprendente de Furi es que se aleja de la representación típica del videojuego de los jefes finales como seres gigantescos o monstruosos y nos enfrenta a un grupo de personajes con habilidades muy similares a las nuestras, haciendo que alternemos entre mecánicas de hack and slash, de bullet hell e incluso de juego de lucha cuerpo a cuerpo en las distintas fases que tiene cada combate.

La ausencia de puntos de control y la tremenda dificultad de los combates convierten la experiencia de jugar a Furi en una mezcla constante entre sensación de triunfo y de frustración. Y quizá el mayor acierto de The Game Bakers se encuentra en los momentos entre combate y combate, en los que paseamos por escenarios futuristas y desolados que no estarían fuera de lugar en un cómic de ciencia ficción de Mœbius o en un cuadro surrealista de Dalí, mientras nos acompaña la personalísima banda sonora del juego creada por grupos de la talla de Carpenter Brut, Danger o Toxic Avenger.

Análisis: Furi

Porque si de algo puede presumir Furi es de su tremenda personalidad. Todo en el juego destila una originalidad radical, desde el diseño de los personajes de Takashi Okazaki, creador de Afro Samurai, hasta lo evocador de su historia o los colores chillones de los escenarios.

Y precisamente esa radicalidad es la única pega que se le puede poner a Furi. Porque en muchas ocasiones parece que los creadores han intentado llegar demasiado lejos, incluso a costa de su propio juego. Furi es demasiado complejo en la dificultad media y, como su propio nombre indica, es tan fácil en la dificultad baja que se puede convertir en un paseo. Los momentos entre combate y combate pretenden ser tan cinemáticos que dificultan el control con cambios de cámara constantes y ángulos forzados. Y el hecho de que solo nos enfrentemos con jefes finales parece haber dejado sin ideas al equipo creativo, haciendo que algunos combates sean mucho menos inspirados que otros, con algunos bosses que directamente reciclan mecánicas e ideas de otros jefes.

Sin embargo, a pesar de sus problemas, se agradece ver una propuesta tan extrema como Furi en un mundo generalmente tan conformista como el del videojuego. Y aunque The Game Bakers no siempre alcancen las increíbles aspiraciones que se han autoimpuesto con Furi, los momentos en los que la música, los escenarios y la jugabilidad hacen click y todo funciona nos dejarán tan K.O. como una buena hostia de los bosses de su juego.

Jugado en: PC Windows y Playstation 4
Desarrollado por: The Game Bakers
Nota: 7

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