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Análisis: Inside

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Es imposible hablar de Inside sin mencionar Limbo, esa especie de Another World fotografiado por Sven Nykvist o Gunnar Fischer, tan parecido y a la vez tan distinto al nuevo juego de Playdead.

A nivel de mecánicas, ambos títulos son juegos de plataformas en 2D con pequeños puzzles intercalados que penalizan al jugador con una muerte inmediata en el caso de que se equivoque al intentar resolverlos. En ambos controlamos a un niño que aparentemente intenta escapar de un bosque lleno de peligros y la única diferencia visual entre los dos juegos radica en el contraste entre el entorno de cuento tétrico del primero y el realismo distópico del segundo.

Análisis: Inside

Sin embargo, Inside se diferencia de su hermano pequeño en mucho más de lo que captamos a simple vista. Para empezar, es un juego mucho más extraño y variado, sus puzzles son más complejos y menos repetitivos y sus mecánicas están menos basadas en el ensayo y error y más en la observación del entorno.

Además, aunque su paleta de colores es casi igual de sombría que la de Limbo, Inside logra transmitir una personalidad única gracias a su uso de la dirección de arte, los encuadres de cámara y la distancia con el personaje que manejamos. Consiguiendo un increíble nivel de detalle a pesar de utilizar un motor gráfico tan poco potente como Unity y un estilo artístico tan minimalista.

Aunque quizá el punto más destacable del juego de Playdead sea su peculiar narrativa, que nos cuenta una historia profunda y perturbadora sin decir una sola palabra. Y, a diferencia de lo que suele suceder en un mundo tan poco sutil como el del videojuego, consigue transmitirnos una poderosa alegoría sobre el control, nos hace preguntarnos casi desde el principio quién controla a quién en un videojuego y plantearnos cuestiones complejas con respuestas difíciles desde su intrigante inicio hasta su brillantísimo final.

Porque los horrores que acechan al final de Inside son muy distintos a los de Limbo y, quizá por eso, mucho más poderosos. Es mucho más fácil despertar de una pesadilla fantasiosa basada en cuentos de hadas y cine expresionista que de una terriblemente real, demasiado parecida a la que vivimos cada día.

Es difícil comentar más sin entrar en el temido terreno de los spoilers, y se me ocurren pocos juegos en los que conocer el final (o, mejor dicho, los finales) pueda resultar tan perjudicial para la experiencia final. Por eso, mi único consejo es que juegues a Inside, saques tus propias conclusiones y no dejes que nadie piense por ti. No formes parte de la masa.

Jugado en: PC Windows
Desarrollado por: Playdead
Nota: 9

9