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Análisis: Salt and Sanctuary

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Si hablo de Visage, Allison Road o Layers of Fear es posible que se os escape algún que otro título. Sin embargo, si menciono P.T. seguramente todos sepáis de qué estamos hablando. Con mayor o menor descaro, los tres títulos que encabezan este texto tratan de homenajear la masterpiece que -parece- iba a ser Silent Hills. Es otro caso del tren de las modas, y es que como decían en Tesis (Amenábar, 1996), “solo hay un modo de competir: dar al público lo que quiere ver”.

Análisis: Salt and Sanctuary

Desde luego, queremos que nos aterren como lo hizo P.T., pero mientras este surgió tras dos años de desarrollo sin ni siquiera concebirse como un videojuego, sus otros clones recorren un proceso de maduración más corto. Ay de las prisas. Lo malo de esta vía, es que en su camino se pierde esa chispa de creatividad que solo nace si hay tiempo. Si cocinas a fuego lento. Es algo que los creadores de Salt and Sanctuary han tenido en cuenta, solo que en lugar de centrarse en la fallida obra de Kojima y del Toro, han hecho lo propio fijándose en Dark Souls.

Lo primero que haremos será no negar la mayor: Salt and Sanctuary no existiría sin Dark Souls. Aunque en Ska Studios nos intenten vender la moto de que su obra nace tomando de referencia a un título anterior de la misma casa llamado The Dishwasher, el sello de From Software está impregnado en cada hueso del esqueleto del juego. Estamos, pues, ante lo que muchos definen como un Dark Souls en 2D. Es un buen resumen, pero habría que tomarlo con reservas.

Porque también es inevitable notar que en el estudio estadounidense se han impregnado de las virtudes de un buen metroidvania para que no nos encontremos únicamente ante un buen homenaje; Salt and Sanctuary aspira a ser algo más. Hallaremos pequeñas muestras de reinvención, por ejemplo, en el sistema de niveles, que no se limita únicamente a acumular sal (las almas del juego) y subir de nivel, también cuenta con una tabla de habilidades similar a la de Final Fantasy X donde cada ascenso nos permite desbloquear distintas mejoras. Más personalización sin demasiadas complicaciones.

Análisis: Salt and Sanctuary

Otra gran apuesta son las ofrendas. Repartidas por el escenario hay distintas estatuillas que pueden utilizarse en los santuarios (las hogueras) para llamar a mercaderes, curanderos y demás comerciantes. Esto tiene un plus estratégico, puesto que te será más conveniente reservarlas si el santuario no es más que un punto de paso; un lugar al que no volverás. Para acabar, si algo tiene de diferente este juego con respecto a cualquier otro souls es su dinamismo; todo ocurre con mayor rapidez.

Exceptuando a los jugadores ágiles, cualquier usuario medio afronta un Dark Souls -tal vez Bloodborne sería la excepción que confirma la regla- midiendo bien los tiempos y respetando las distancias. En Salt and Sanctuary, la combinación de combos junto con lo fácil que resulta cambiar de altura dan como resultado a unas mecánicas que bien podrían dar a luz a su propio género. Uno que, esperemos, nos ofrezca una propuesta artística más llamativa de seguir adelante.

A partir de ahí, todo lo demás es familiar si conoces la fórmula de From Software. Los escenarios componen un profundo puzle de zonas interconectadas, áreas ocultas y trampas traicioneras. Las clases dan tanta variedad que una segunda partida es casi obligatoria, el escalado de las armas te incita a probarlas todas y los jefes son tan épicos como deberían. Será habitual que la mayoría modifiquen sus rutinas con nuevas subrutinas o que directamente reserven nuevos ataques para cuando su contador de vida pase del ecuador; son un auténtico reto, un desafío que sabe a gloria cuando eres tú quien acaba en pie.

Tras mi primera partida de 25 horas acabé ciertamente satisfecho. Pero lo bueno es que incluso en la segunda vuelta siguen apareciendo sorpresas; tales como que los jefes tienen en cuenta tu profesión y, si eres de los que buscan las distancias cortas, te lo pondrán más difícil. Salt and Sanctuary tiene mucho que decir, y ha conseguido que reducirlo a un Dark Souls en 2D no le haga justicia. Seriamente, se ha merecido su espacio entre los indies del año.

Jugado en: Playstation 4
Proximamente en: Playstation Vita y Steam
Desarrollado por: Ska Studios
Nota: 9

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