Windows · Mac · Linux · Playstation 4 · Xbox One

Análisis: Seasons After Fall

- by

Para entender el problema de Seasons After Fall hay que hablar de los cuentos infantiles. Lo bueno de este tipo de historias es lo rápido que se presentan, nunca se detienen más de la cuenta en ofrecer su planteamiento. Son historietas cortas, tramas que se tiran de cabeza hacia el desarrollo de los acontecimientos. Como su publico es el más susceptible a distraerse con cualquier otra cosa, tienen que ir por faena.

En la aventura desarrollada por Swing Swing Submarine, una nueva semilla nacida en el santuario del bosque debe reunir el poder de las estaciones. Con ello, el templo recuperará su poder y la vida seguirá. Así que partes, poseyendo a un pobre zorro que andaba por ahí, en busca de los cuatro guardianes que custodian cada estación.

Seasons after Fall

La estructura concéntrica del mapa te obliga a ir a uno de sus cuatro extremos para luego volver a pasar por el centro, haciendo que la mitad de la aventura sea puro backtracking. El bache de Seasons After Fall aparece cuando descubres que, tras esas dos horas, la historia justo acaba de empezar, que toca desandar lo andado. Otra vez.

Ahí es donde mecánicas y diseño de niveles tendrían que salir a salvar la papeleta. Pero el juego se limita a ofrecer un trayecto demasiado evidente, vacío y naive. Los bonitos paisajes, compuestos por un arte que los hace parecer pinturas vivas, no son suficientes para esconder una estructura centrada en el ir y venir, donde en ambos casos todo es demasiado complaciente. Salta aquí y allá, cambia de estación un par de veces, sigue adelante.

Su mejor cara aparece en el tramo final, un punto al que cuesta llegar por lo monótonos que resultan los dos primeros tercios de la aventura. Ahí es cuando aparecen un par de rompecabezas que despiertan tu atención, y es entonces cuando algunas secciones consiguen hacerte entrar en comunión con la paz que intenta transmitir el juego, aunque sea mal y a trompicones. Pero llega demasiado tarde.

Seasons After Fall parecía un juego dispuesto a codearse con Ori and the Blind Forest, mientras recuperaba el interesante concepto de los últimos Zelda de Game Boy. Sin embargo, se queda en un cuento para niños inusualmente largo y mal planteado. Es bonito ver como el cambio de estaciones, el fluir de la naturaleza, afecta a cada uno de sus paisajes. Pero el paso del tiempo, en esta ocasión, solo nos lleva al olvido.

Jugado en: PC Windows
Desarrollado por: Swing Swing Submarine
Nota: 5

5