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Análisis: Warlock's Tower

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El concepto de economía del movimiento es una idea que se propaga a lo ancho de prácticas tan distintas entre sí como serían por ejemplo las artes marciales (el Jeet Kune Do o el Kenpo Karate) o los procesos productivos. La premisa es listar una serie de reglas para la máxima eficiencia cinética, algo así como una guía de trucos y técnicas que permiten realizar ciertas tareas (ya sea enroscar los pernos de un contador o reventarle los morros de una patada al contrincante) con el mínimo gasto posible de energía, evitando el desperdicio en la oscilación para alcanzar un nivel de rendimiento calculado y milimétrico. Warlock’s Tower echa mano de una concepción parecida: por cada casilla que avanza el cartero que controlamos, pierde una vida. Así que medir cada paso se convierte en una obligación literal.

Análisis: Warlock's Tower

Lo primero que impacta del juego del duo brasileño Midipixel Studio es la elección estética: el aspecto pixelado y monocromo recuerda inevitablemente a Gameboy en particular y al auge de las maquinitas de tipo Game & Watch que debían apañárselas sin retroiluminación, y sobre todo la naturalidad con la que las mecánicas que pone el juego sobre la mesa encajan con la elección visual. La referencia a una de las épocas doradas del puzzle y la plataforma en la que Tetris saltó a la fama universal.

Análisis: Warlock's Tower

El caso es que Warlock’s Tower tiene muy clara la idea sencilla por la que quiere apostar, y si es de esos juegos que se dedican a iterar sobre la misma propuesta e ir añadiendo pequeñas novedades que amplifiquen la sensación de desafío. Por cada paso que da, el cartero Tim secuestrado en la torre maldita del mago malvado pierde una de las tres vidas con las que empieza, pero el escenario está lleno de gemas mágicas con un número que representa la cantidad de vidas que Tim recupera al conseguirlas, con el objetivo de ir del punto A al punto B con la máxima economía de movimientos. Hay matices, además, que condicionan cada vez más la partida: las gemas mágicas no acumulan vidas sobre las que ya tenemos sino que sustituyen el número, con lo cual no se trata de recoger todas las gemas porque algunas, según su valor y posición, son un obstáculo. El juego poco a poco va echando mano de un arsenal creciente de palos en las ruedas: gemas de poco valor en medio del camino, llaves necesarias para abrir la puerta de salida, zombis que se mueven una casilla por cada tres pasos nuestros, mazmorras a oscuras, cintas transportadoras unidireccionales, áreas donde las casillas son invisibles, trampas afiladas, palancas de obligada activación, criaturas viscosas que dejan rastros de letal ácido, y todo un elenco de inventos y personajes que hacen la aventura del cartero aún más difícil.

Warlock’s Tower es un puzzle hecho desde una inteligencia maligna, basado en la economía de movimientos pero también nacido de la economía de recursos e ideas: tiene la misma virtud de algún modo cerrada y perfecta de los mejor juegos de mesa, aquellos en los que un casillero y un buen set de reglas sirven para predecir todas las circunstancias potenciales que pueden darse en una partida. Es progresivamente más perverso, con una curva de dificultad tan justa y ecuánime como implacable, como debe ser un buen rompecabezas: una pesadilla con un final feliz y satisfactorio… si lo alcanzas.

Jugado en: PC Windows
Desarrollado por: Midipixel Studio
Nota: 8

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