Windows · Playstation 4 · Xbox One

Battalion 1944, Call of Duty y las nuevas nostalgias

- by

Una de las principales características de los indies es su capacidad para revitalizar géneros. El ejemplo más claro es, para mí, el del metroidvania. Con las dos IP que asentaron el género en el ostracismo sempiterno, al menos hasta que Nintendo se acordó de Samus en 2017, fue la escena indie la que resucitó y enriqueció una fórmula olvidada. Desde Cave Story hasta Hollow Knight, todos beben de las mismas fuentes. Empero, su mirada al pasado no les ciega ante las nuevas tendencias lúdicas y a la base de acción y exploración se le añaden matices de los roguelite o de los Soulsborne.

Pero el renacer del metroidvania merced al indie dev responde a unas necesidades muy concretas. Especialmente a una: paliar la nostalgia de toda una generación de jugadores, ahora desarrolladores y/o público adulto, que añora el género. Metroid y Castlevania imperaron durante prácticamente dos décadas, por lo que generaron una base de jugadores amplia y diversa entre la que seguramente se hallaban multitud de futuros desarrolladores. Cuando el género perdió fuerza, muchos de estos devs nostálgicos decidieron reivindicarlo.

Battalion 1944, Call of Duty y las nuevas nostalgias

Con ello en mente, puedo garantizar que Call of Duty está en condiciones de ser el nuevo metroidvania. El esquema se repite, aunque con algunas variantes. Un género, el shooter militar en este caso, acapara la atención de gran parte del público. Esa popularización deviene en un cambio de las bases del título, que vira hacia un concepto jugable y/o de negocio distinto al del original. Aunque CoD sigue gozando de unas ventas espectaculares —WWII ha vendido 11,65 millones de unidades solo en PS4—, parte de los acérrimos lamentan que haya perdido su “esencia”. En el caso de la saga de Activision, el estandarte es Modern Warfare 4, del que el resto de iteraciones posteriores se ha distanciado.

Llegado el punto, Call of Duty ha generado un perfil de jugador nostálgico, que añora el shooter multijugador de hace una década. Como ocurrió con el metroidvania, ahora Bulkhead Interactive busca responder a esa nostalgia desde el desarrollo independiente con Battalion 1944. Por interés crematístico o para satisfacer a los fans, lo cierto es que ya han pasado más de 10 años desde MW4 y existe un nicho de mercado que añora esos good old days.

Battalion 1944, Call of Duty y las nuevas nostalgias

En esencia, Battalion 1944 responde a los mismos estándares de MW4 o incluso a los de entregas previas. Bulkhead apela al FPS que reinó durante la década de los 2000 y prescinde de todo aquello que ha provocado desapego hacia Call of Duty. Así, Battalion 1944 huye de las killstreaks de los CoD modernos y apuesta por un combate mucho más directo y tenso. Su ambientación, en la Segunda Guerra Mundial, tampoco es casual. Es la época que se asocia a los mejores shooters militares, algo que incluso la propia Activision detectó al emprender el desarrollo de WWII.

Battalion 1944 es una demostración más de cómo lo indie es capaz de responder a todo tipo de nostalgias. Si hace 10 años CoD representaba la antítesis de lo indie, ahora es el desarrollo independiente el que recupera sus bases. Yooka-Laylee o A Hat in Time triunfan por saber conectar con un jugador añorante de la era dorada del plataformas tridimensional. Ahora, Battalion 1944 hace lo propio con los primeros acérrimos del multijugador bélico online.

Battalion 1944, Call of Duty y las nuevas nostalgias

La nostalgia de los 80 por los metroidvania encontró respuesta en la escena indie, como lo hizo la añoranza por el plataformeo 3D noventero o, actualmente, el shooter militar del nuevo milenio. En un contexto en el que Player Unknown Battlegrounds y Fortnite están redefiniendo el shooter, como hace no tanto lo hizo Overwatch, lo que ofrece CoD empieza a perder vigencia. Cierto es que solo a nivel jugable, ya que en ventas sigue cosechando excelentes resultados. Pero existe el riesgo de que una cosa siga a la otra. Lo indie, más allá de sus posibilidades innovadoras, se consolida como espacio para la conservación y supervivencia de múltiples tipos de juego.