Los mejores indies de 2017, por Julian Plaza

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Quedarse con un podio de ganadores teniendo en cuenta el magnífico año que ha terminado siendo 2017 puede parecer injusto, pero cualquier lista lo sería. En SoloIndies queremos despedir estos últimos doce meses con un reconocimiento a tres obras que nos han conquistado el corazón, tres lanzamientos cuyas virtudes sobresalen muy por encima de sus imperfecciones. Unas elecciones que, creo, trascenderán el hoy y serán recurrentes a la hora de hablar de las cosas buenas de nuestro medio.

Sin más orden que el alfabético, ahí van:

Cuphead

Cuphead

Empezamos por una maravilla de lo visual que no recurre a efectismos ni al fotorrealismo, aunque sí que resulta verosímil en lo que propone. Lo que ha hecho StudioMDHR con Cuphead es un tremendo homenaje a la etapa primitiva de la animación, porque no hay otra manera de describir su empeño por referenciarla, ni su implicación en imitarla: muchos personajes recuerdan a otros se proyectaron hace casi un siglo y, además, han sido trasladados a la pantalla con una técnica similar. Aquí se vuelve apostar por el dibujo a mano, frame a frame. Aunque, más allá de lo artístico, si esta obra está aquí es también por ser uno de los shmups más bien diseñados de los últimos años. El sabor de la derrota es amargo, pero a la vez hace que el de la victoria sea de gourmet. Hay muchos motivos para dejarse seducir por él.

Hellblade: Senua’s Sacrifice

Hellblade: Senua's Sacrifice

El caso de Ninja Theory es de los que esperamos que se reproduzcan. Después de moverse por el mundo de las obras de gran presupuesto, el estudio británico decidió que prefería no rendir cuentas a grandes sellos como Capcom y, al mismo tiempo, que seguía siendo capaz de crear videojuegos con altos valores de producción. Gracias a eso, la libertad creativa y el portento técnico se dan de la mano en una aventura cuyo mensaje eclipsa todo lo demás, porque Hellblade: Senua’s Sacrifice tiene objetivos mayores que el mero entretenimiento. No iba a ser así, pero a medio desarrollo se produjo un cambio de 180 grados que convirtió a su protagonista en un vehículo para contarnos cómo se sienten, cómo viven y cómo son vistas todas aquellas personas que sufren psicosis. Además, es un título que consigue hacerlo convirtiendo los síntomas de esa afección en mecanismos y recursos para nuestra interacción, en herramientas del propio juego. Buen mensaje, valiente idea y coherente diseño, poco más se puede pedir.

What Remains of Edith Finch

What Remains of Edith Finch

No es la primera vez que hablamos de las bondades de Giant Sparrow y seguramente no será la última. What Remains of Edith Finch es ese videojuego del que te acuerdas esbozando una sonrisa, un cuento -o una colección de muchos, más bien- narrado desde los ojos de la última familiar en vida de los Finch, y vehiculado a través de su imaginación. Esta aventura confirma que los walking simulator todavía tienen mucho que explorar en cuanto a exposición y con respecto al uso de sus mecánicas, y da un par de pasos de gigante en dicho progreso. Te emocionas, ríes, lloras y te sorprendes con el videojuego más mágico de 2017, pero a la vez el que sabe tocar más fuerte con los pies en el suelo.