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When Ski Lifts Go Wrong: puzles de físicas en la nieve

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El auge de YouTube y las redes sociales sirvió, entre muchas otras cosas, para discernir un nuevo tipo de videojuego. Uno que otorga libertad absoluta, o al menos cuyos límites pueden romperse de algún modo, y resulta tan divertido de ver como de jugar. Son obras (re)planteadas para el let's play, vídeos en los que un creador comparte su experiencia jugando para un público que disfruta de su pericia y/o de su buen humor. Técnicamente, esa descripción abarca cualquier juego, pero hay algunos especialmente concebidos para ser virales. Aquellos en los que los desarrolladores conceden margen intencionadamente para la sorpresa, la creatividad y el absurdo, un cóctel que deviene en situaciones hilarantes y en cientos de miles de visitas, likes y retuits. Los juegos de físicas y construcciones son un gran ejemplo de ello, pues suelen ofrecer momentos y batacazos desternillantes. Títulos como Poly Bridge, Bridge Constructor o, en el caso que nos atañe, When Ski Lifts Go Wrong.

La obra de Hugecalf Studios y distribuida por Curve Digital es carne de memes. Se trata de un builder en el que edificar los telesillas, rampas y teleféricos propios de una estación de esquí. Con una amplia gama de materiales que utilizar y adversidades del entorno que afrontar, el objetivo principal es conseguir que los esquiadores lleguen de un punto a otro sanos y salvos. Aunque la curva de aprendizaje está excelentemente lograda, con tutoriales muy eficaces y la introducción paulatina de nuevos elementos y obstáculos, esa meta pasa por el constante ensayo y error. No obstante, When Ski Lifts Go Wrong es generoso incluso en la derrota, pues la recompensa a una construcción defectuosa consiste en golpes hilarantes, de esos que garantizan una sonrisa y animan a volver a intentarlo.

La risa es un premio que When Ski Lifts Go Wrong siempre concede, sea cual sea la habilidad del jugador. Sin embargo, también sabe recompensar a los constructores más perfeccionistas con los desafíos finales de los 50 niveles de su campaña y, sobre todo, con los objetivos opcionales. Más allá de transportar con seguridad a los pobres turistas, hay retos como ajustarse al máximo a un presupuesto raquítico u obtener una serie de medallas escondidas que convierten a When Ski Lifts Go Wrong en un auténtico desafío. Y, por si eso fuera poco, existe la opción de editar nuestros propios niveles -desde cero o en base a los ya existentes-, compartirlos con el resto de la comunidad y jugar a los creados por otros usuarios. Eso convierte a este indie en un título infinito y cuyo único límite establece tu imaginación.

Con una propuesta divertida, sólida -al menos más que mis construcciones- y prácticamente inagotable, Hugecalf aporta un nuevo referente al género de los builders. Sin embargo, añoro algún tipo de innovación que trascienda la mera ambientación nevada o los puzles vinculados a una estación de esquí. Eso no es más que una fachada y, a la hora de la verdad, su aportación respecto a los simuladores de construcción ya existentes es más bien poca. No hace nada mal, pero tampoco deja huella. Eso sí, es un pasatiempos idóneo, especialmente gracias a la portabilidad de la versión de Switch. When Ski Lifts Go Wrong está disponible para la híbrida de Nintendo a través de la eShop por un precio de 14,99 euros, aunque hay una rebaja hasta el 6 de febrero que lo deja en 12,74 euros. En Steam no hay rebaja, pero puede comprarse junto a Human Fall Flat, otro título de físicas, por 14,83 euros.