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Oases, una parada en el camino

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Lejos del dinero, las masas y los estándares habituales, existe otro tipo de videojuego. Pequeños desarrolladores como Armel Gibson nos brindan títulos sin una meta aparente, sin un discurso evidente; juegos como Oases. Nuestro protagonista ocupa apenas cinco minutos de tu vida y puede que jamás regreses a él. Pero si tienes la ocasión de evadirte del frenetismo del día a día por un momento, merece un tiento.

Se trata de un pequeño homenaje al abuelo del autor, un combatiente del ejército del aire durante la guerra de Algeria (1954-1962). Tampoco es cuestión de desvelar todo su mensaje -algo que se revela al final-, pero en esencia te cuenta una bonita historia que tienes la oportunidad de protagonizar. Es como un haiku de los videojuegos.

Porque Oases es un torrente de colores vivos donde rojos, verdes y azules se encuentran en mitad de un paisaje caleidoscópico. Lo acompaña una banda sonora que casa perfectamente con su mensaje y, a partir de ahí, deja que todo lo demás fluya. Tiene cierto parecido a Hohokum o a Flow en el sentido que no te plantea un objetivo, te basta con el estallido visual y sonoro que reciben tus sentidos.

Y decía que Oases se aleja de lo común porque Armel Gibson no busca hacerse rico con él. Este joven francés de 26 años es un desarrollador freeware al que puedes apoyar mediante donativos voluntarios. Se describe como alguien que «apoya completamente la diversidad en los videojuegos y desea ver todo el tipo de producciones hechas por cualquier tipo de persona». Su historial es prueba de ello.

Además del título protagonista de este artículo, merece la pena destacar también a Gulag Paradise, su otra producción “con mensaje”. En esta interpretas a un prisionero de los campos de trabajos forzados de la URSS, obligado a picar piedra de sol a sol. Si te gustó Papers Please es del mismo estilo, y también cuenta con distintos finales. Como Oases, es uno de aquellos juegos que te pueden llenar en esos cinco minutos muertos que todos tenemos. Incluso, puede que sean los más provechosos del día.

Web del autor: http://armelgibson.itch.io/oases