Windows · Playstation 4 · Xbox One

Valley, el hijo bastardo entre Bioshock y Soma

- by

Una de las virtudes del mundillo indie es la relativa inmediatez con la que algunos juegos se estrenan tras anunciarse. Aunque hay de todo -más si Kickstarter pasa a saludar-, lo habitual es recibir un título a un año vista tras su anuncio, como máximo. Algo así pasa con Valley; se anunció en abril y llegará este verano.

La obra en cuestión la firma Blue Isle Studios, la gente tras Slender: The Arrival, el popular juego de miedo que llegó tras el boom de Slenderman, uno de los principales responsables de la moda de los jumpscares en Youtube. Pero Valley es otro rollo. Su idea consiste en explorar un paraje natural místico mediante un exotraje que nos da ciertas habilidades sobrehumanas.

El misterio es la base sobre la que todo se sustenta. Las localizaciones son antiguas fábricas de extracción de recursos, la naturaleza está plagada de criaturas etéreas y ambas coinciden en un punto donde todo parece empezar a estar marchito. Los lugares que visitas en Valley pasaron tiempos mejores. La duda está en si tu labor es la de deshacer el entuerto o simplemente estás ahí para aprovecharte de él.

La simbiosis entre naturaleza y tecnología podría ser perfectamente el tema principal del juego. Es un tema atractivo que puede abrir debates interesantes, como ya hizo SOMA el año pasado. Además, la atmósfera decadente que se respira e incluso la paleta de colores nos pueden dar pistas sobre una posible fijación en Bioshock por parte de la gente de Blue Isle.

Es un cambio de tono bastante contundente si tenemos en cuenta que su anterior trabajo venía a beber de las modas, mientras que la propuesta de Valley parece mucho más valiente. Petar Markovich, uno de sus diseñadores, ha dicho recientemente para Gamespot que “quieren explorar su propia naturaleza como estudio”. Parece un chiste malo, esperemos que el juego no lo sea.